Pareciera que los críticos se han empeñado en destruir la cinta de Venom, la llaman tonta, aburrida y desbalanceada; hasta los que hacen el intento por defenderla, si acaso la consideran mediocre. Sin embargo, ha recibido una excelente aceptación por parte del público y está abarrotando salas. ¿Por qué?

Venom

¿Cómo es que la crítica odió tanto la película de Venom y el público la amó?

Si analizamos Venom objetivamente, o tan objetivamente como se puede analizar una obra de carácter subjetivo, la película es un desastre.

Venom es la historia de Eddie Brock, interpretado por Tom Hardy… aunque no se por qué menciono esto último, cuando Sony ha puesto tanto empeño en que todos sepamos que Venom es Tom Hardy.

Poster de la película Venom

¿Creen que si al lado de la imagen de Tom Hardy y Venom fusionándose ponemos las palabras “Tom Hardy” y “Venom” se entienda que en la película aparece Tom Hardy como Venom, o es demasiado sutil?

Eddie Brock es una especie de reportero/influencer moderno trabajando para alguna empresa genéricas de medios, quien sin embargo opera en un mundo en el que no existe la internet, porque en el momento en que el sujeto se porta como un cretino traicionado la confianza de su jefe, y hasta su novia Anne Weying (Michelle Williams), para intentar humillar por motivos aparentemente idealistas al presidente de una extraña compañía farmacéutica espacial quien acaba de descubrir simbiotes extraterrestres, Carlton Drake (Riz Ahmed), por lo que es razonablemente despedido, resulta que Eddie no es capaz de subir un condenado video a Youtube para que todos sus seguidores escuchen sus teorías conspiracionistas. Extrañamente, una vez que Eddie es despedido de su trabajo, no tiene nada qué hacer ni cómo comunicarse.

¡Y ni hablar de los destrozos que ocasiona el simbiote en la ciudad! ¿Que no hay nadie con un condenado celular para filmarlo? ¡En serio! ¿En qué año debería transcurrir la historia de Venom para que los medios tradicionales sean los únicos medios de comunicación existentes?

Explosiones en San Francisco en Venom

Una megacorporación atacando con misiles, en medio de una transitada avenida de San Francisco, a un reportero famoso transformándose en una monstruosidad alienígena, y no llega ni un video al respecto a las redes… los tiempos sin internet eran taaaaaan inocentes…

Intentando evitar spoilers, en algún punto de la película nuestro gallardo influencer sin internet es infectado/bendecido por un simbiote alienígena empeñado en usar a Brock para destruir el mundo… hasta que de la nada y sin razón alguna, decide que ya no está empeñado en destruir el mundo, sino en empezar una extraña e inexplicable relación con su huésped… y la ex-novia de su huesped… relaciones que no serían tan extrañas e inexplicables si el director, Ruben Fleischer, se hubiera dignado en brindarle algunos minutos de la película al desarrollo de sus personajes y las relaciones entre ellos, en ves de mostrarnos todo el tiempo a Brock apanicado, lloriqueando, o una combinación de las anteriores, para después intentar convencernos que no sólo una chica humana, sino un extraterrestre potencialmente genocida, son especialmente susceptibles a ser conmovidos por muestras de patetismo.

Acerca del humor, Venom nos ofrece frases célebres como… “Yo tengo un parásito en el trasero, ahora tú tienes un parásito en el trasero” y “… como popó en el viento”. ¡Clásicos!

Y me estoy dando cuenta que lo que no iba a ser un reseña de Venom se está volviendo una reseña de Venom, así es que en síntesis diré que en lo referente a actuación, desarrollo de personaje, narrativa, edición y diálogos, Venom es como lo dice su nombre, veneno puro.

Y sin embargo, y sin embargo, a la gente nos gustó (y sí, me incluyo). ¿Por qué?

Como ya he mencionado con anterioridad, Eddie Brok es un tipo poco carismático, hasta patético, el tipo de personaje que no sólo suele fracasar en recibir empatía del público, sino que generalmente ocasiona repulsión. Y si es poco carismático, es aún menos inteligente,  ya que por querer solucionar los problemas del mundo entero, es negligente con las personas a su alrededor, al punto que uno ya no sabe si el sujeto en realidad es idealista o egocéntrico (¿o una combinación de ambas?). Sin embargo, a la hora de la hora, Eddie Brock resulta ser un tipo incapaz de solucionar nada, necesita de un factor externo para arreglar su carrera profesional y hasta sus relaciones personales. Es un sujeto que culpa de sus problemas a sus jefes, a las instituciones, a la clase alta… ¿Por qué me suena tan familiar esto? Me suena… me suena… a la mitad de las personas que conozco… y me suena a mi mismo, porque Eddie Brock es un millennial promedio quien se enfrenta a situaciones de millennial promedio (hasta que llega el extraterrestre, por supuesto), Eddie Brock es una representación de nosotros mismos en nuestro estado más patético.

Eddie Brock en Venom

¿Acaso planeas poner resistencia a mis ataques idealistas sin evidencias? ¡Te advierto que puedo y me voy a victimizar!

Y si Eddie Brock, y por extensión, Venom (quien se define a si mismo como un perdedor), es nosotros, pues entonces resulta de lo más satisfactorio el ver a este imparable engendro demostrando que tiene la razón, enseñándole integridad a su ex-jefe, poniendo en su lugar al tipo riquillo, haciendo quedar en ridículo a la nueva pareja de mi ex-novia, mientras le demuestro a la ingrata mujer lo mucho que siempre he valido pero que ella nunca supo valorar, y apuesto a que ahora se arrepiente de haberme dejado… de haber dejado a Eddie… no a mi… ¿En algún momento esto se volvió acerca de mi?… No, debe ser mi imaginación…

¡Pero al diablo con sus narrativas, desarrollos de personaje, y todos esos términos rimbombantes que les gusta usar a los críticos! Venom es una película que me permite desahogarme de las frustraciones del mundo, que me permite fantasear con la contradictoria idea de pisotear y a la vez salvar a esta ingrata sociedad que me exige ser una persona productiva, un hombre de familia ideal, un ecologista y un justiciero social, cuando me ofrece el poder adquisitivo más bajo en un siglo, jornadas laborales que me impiden convivir con mi esposa y tener hijos, cuando sin importar cuánto trabaje, no me asegura mi retiro pero sí me hace personalmente responsable del medio ambiente, luchas raciales, de clases y géneros; cuando me impone requisitos imposibles sólo para verme fallar.

Ataque de Venom en Venom

¡Toma esto maldito representante de una sociedad que no deja de oprimirme!

Por eso no es bello, es glorioso, el ponerme en los zapatos de un Venom que no sólo hace el mundo arder en una aparente maníaca anarquía, sino que ademas lo consigue manteniendo la ética y la moral, haciendo lo correcto.

Los críticos odian Venom porque es una mala película, el público ama a Venom, porque a través de él, nos permite vivir nuestras más oscuras fantasías.


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