“La sobrepoblación se ha vuelto un problema imperante que todo mundo decide ignorar. ¿Cómo conseguiremos que más parejas dejen de tener hijos?… ¡Ya sé! ¡¿Y si los convencemos que sus niños ocasionarán su muerte?! —Movimiento Childfree, posibles co-productores de la película.

Poster de Un lugar en silencio

Reseña de A Quiet Place (Un lugar en silencio) de John Krasinski

Un enjambre de monstruos que recuerdan a los Alien de Ridley Scott, aunque yo me imagino que éstos brotaron de las profundidades de la tierra en vez del espacio, porque son ciegos y muy poco inteligentes como para pensar que su especie dominó el viaje interestelar, invaden el mundo obligando a los pocos sobrevivientes humanos a vivir en el más profundo y absoluto silencio, ya que al ser ciegos, utilizan su oído en extremo agudo para cazar.

Lee Abbott (John Krasinski), su esposa Evelyn (Emily Blunt) y sus tres frustrantes hijos, son una de las pocas familias sobrevivientes, y tendrán que encontrar la forma de subsistir, más que a la amenaza de los descerebrados invasores, a caprichos, berrinches y rebeldías adolescentes.

Incendio en Un lugar silencioso

“¡Oh, no! ¡Incendié la casa mientras jugaba un juego de mesa! Bueno… soy un niño y esto es lo que los niños hacemos…”

 

Voy a ser muy directo, A Quiet Place no funciona como ciencia ficción.

Para empezar, los seres humanos somos ruidosos por naturaleza: tocemos, estornudamos, roncamos; por más que intentemos ser silenciosos, hay sonidos, parte de nuestras funciones fisiológicas, que no se pueden controlar. Si los seres humanos muriéramos cada vez que soltáramos un gas de forma especialmente ruidosa… no existiría uno solo de nosotros en el planeta.

Evelyn en Un lugar en Silencio

“¡Oh, no!… siento que ahí viene un gas… ya estoy muerta…

Además, y a diferencia de los Alien de Scott, estos monstruos no representan una fuerza destructiva imparable, De hecho, y como parte del concepto de la película de que la gente no puede hacer ningún ruido, NINGUNO, estas bestias no discriminan sonidos, ante cualquier onda sonora se aproximan y atacan. Lo anterior se presta a estrategias de combate muy simples, como generar un ruido fuerte, agrupar a los monstruos que son atraídos por él, y después volarlos en pedazos. La principal ventaja de los seres humanos nunca ha sido nuestra fuerza, velocidad, resistencia o sentidos agudos, sino nuestra inteligencia; y estos monstruos descerebrados no serían competencia.

Lee en Un lugar en silencio

“Entonces enterramos la dinamita, instalamos unas bocinas y… y… ¡Rayos! Esto sería mucho más fácil si no lo tuviera que explicar con señas.”

La forma en la que esta película funciona es a nivel sensible, y ahí radica su mayor fuerza… pero también su mayor debilidad.

Como sugerí brevemente en la sinopsis, el punto focal, lo que genera angustia y sensación de peligro en la historia, no son precisamente los monstruos, sino las imprevistas acciones de los niños que los atraen.

Los niños inexpertos, torpes y rebeldes, constantemente cometen estupideces, que en el peor de los casos, los podrían llegar a matar. Este, que es un terror muy real para todos los padres, en esta película se muestra de forma literal e instantánea. En la vida real, un error te puede afectar en tu entorno social, escolar, y hasta dejar un impacto negativo a largo plazo; aquí te tiene muerto en cinco segundos, a ti, y quizá a toda tu familia.

Este concepto es manejado de una forma tan personal por John Krasinski, padre de dos hijos, que él mismo es el protagonista, y su esposa Emily, la co-protagonista. En la brillante actuación de los artistas se ve reflejada su propia relación de pareja y la preocupación por sus retoños.

Sin embargo, la película tiene la debilidad natural de que al contar con una historia floja, el público necesita sentir lo que sienten los personajes, vivir su angustia y su terror. Y para que el público realmente pueda llegar a hacer esto, para que consiga completar en su totalidad esta conexión… pues necesita tener hijos. ¿Cómo puede llegar a entender la preocupación de un padre por sus hijos una personas que nunca ha tenido hijos? (y que conste que no cuentan los perrijos, esa sería una película diferente).

Para los que no tenemos hijos, esta cinta pareciera una advertencia, una advertencia de que esas peligrosas criaturas descerebradas (no me refiero a los monstruos, sino a los niños) van a ocasionar desesperación, angustia, dolor y hasta tu muerte. ¿Cuál es la única salida? ¡No los tengas! ¡Arriba el movimiento childfree!

John Krasinski en Un lugar en silencio

“Hola, soy John Krasinski hablándote por parte del movimiento Childfree. ¿Quieres estabilidad económica? ¿Quieres que tu casa no sea estúpidamente incendiada? ¿Quieres que no te devoren horribles monstruos de las profundidades? ¡No tengas hijos! Esa es la solución para todos tus problemas, presentes y futuros. ¡No tengas hijos!”

A Quiet Place es una película excelentemente actuada, pero que basa por completo su efectividad en el factor emotivo, y al enfocarse tanto en la preocupación que sienten los padres por sus hijos, termina discriminado a las personas que no han sentido esa conexión, por lo que se lleva tres marmotas que… ¡no dejan de hacer ruido por más que se les ha dicho hasta el cansancio que de eso depende su supervivencia y la de sus padres!… de cinco.

Tres marmotas

 

 


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