“¿Saben qué sería una buena idea? Si hacemos una película biográfica acerca de este magnate de los medios, William Hearst, quien tiene el poder económico y político para crear guerras, en la que lo humillamos a él, y sobre todo, a la mujer que ama… ¿qué podría salir mal?” – Orson Welles, 1940

Poster de Ciudadano Kane

Reseña de Citizen Kane (Ciudadano Kane) de Orson Welles

Citizen Kane, una de las obras de cine más vanagloriadas por su técnica cinematográfica y la fuerza de sus actuaciones, es básicamente la historia de Charles Foster Kane (Orson Welles) siendo un completo bastardo con el viejo cascarrabias de su tutor, Walter Parks Thatcher (George Coulouris), el holgazán sabelotodo de su mejor amigo, Jedediah Leland (Joseph Cotten), y la histérica sin talento de su amante, Susan Alexander (Dorothy Comingore). En otras palabras, siendo un completo bastardo con todo mundo, desde que era un niño pequeño hasta ya entrado en la vejez.

Trineo de combate ciudadano kane

“¿Que me quieres dar dinero? ¡Toma tu dinero!”

¿Y saben qué? A pesar de ser considerada la mejor película de todos los tiempos por montón de críticos e institutos de cine, la verdad, la verdad es que Ciudadano Kane llega a tornarse algo… pues aburrida. Y aunque es muy entretenido ver a Charley Kane abusando verbalmente del resto del elenco en formas creativas, y que cuestionan, no sólo los principios éticos de los personajes, sino de uno mismo que lo presencia, hay un límite en la cantidad de interminables monólogos que el público actual puede tolerar. Entonces, ¿por qué tanto alboroto por esta película? ¿Qué tiene de especial?

Verán, Citizen Kane es una de esas obras en las que el camino que llevó a su creación es aún más impresionante que la obra misma: El personaje protagónico, Charles Foster Kane, está principalmente basado en el muy real político, magnate de los medios, y básicamente el amo y señor de Hollywood en esos ayeres, William Hearst; la película cuenta su vida y romance con la muy carismática Maron Davies, a quien Dorothy Comingore interpreta como una mujer al borde de la locura y el hazmerreír de la industria, cuando en realidad fue una actriz muy talentosa quien se mantuvo al lado de Hearst inclusive durante los peores momentos del empresario. Está demás decir que la interpretación de Comingore no agradó mucho a este par. ¿Y en qué estaba pensando Orson Welles al incitar la ira del sujeto que inventó una guerra, la guerra hispano-estadounidense, sólo para vender periódicos? La película misma nos brinda una pista, nos revela la naturaleza del carácter de Orson Welles. Por algo especifiqué anteriormente que Kane estaba basado “principalmente” en Hearst, porque esa actitud déspota y arrogante, incluso ciertos matices del pasado del personaje, son 100% Welles.

Kane arroja mesa en Ciudadano Kane

“Estoy destrozando el set como parte de la escena, no se preocupen. Sí… sólo estoy actuando…actuando…”
… (╯°□°)╯︵ ┻━┻

Antes de Ciudadano Kane, Orson Welles era conocido por haber transmitido una radionovela basada en “War of the Worlds” (La Guerra de los Mundos) de H. G. Wells, haciéndola pasar por un noticiero real, ocasionando pánico masivo. ¿Y eso le trajo el repudio de la gente? ¿Una sentencia en prisión? ¡Nop! El caos y la destrucción le aportaron un contrato millonario para su propia película sin restricciones. ¿Cómo no iba a suponer que el echarse encima a Hollywood era una buena estrategia de marketing?

Orson Welles en War of the Worlds

“¡Nos atacan los aliens! ¡Nos atacan los aliens! …jejeje No se crean, era una broma… ¿Eh? ¿A dónde se fueron todos?”

Inclusive, dicen las malas lenguas que Rosebud (capullo de rosa), la última palabra que pronuncia Kane antes de morir y en la película representa los deseos más íntimos y reprimidos del personaje, era en realidad el nombre que le había dado Hearst a… a… bueno, a la parte de Maron Davies que se asemeja más a una flor, y supongo que de alguna manera también representaba los deseos más íntimos y reprimidos del magnate. Esta mofa de algo tan íntimo fue algo bajo, muy bajo, inclusive para un tipo que viajaba en ambulancia (con sirena encendida y todo) para transportarse del teatro a la estación de radio.

Rosebud

A final de cuentas esta agresión tan directa hacia el jefe de jefes de Hollywood destruiría la carrera de Welles, así como de todos los involucrados en la película; además de la reputación tanto de Hearst como de Davis.

Sin embargo, la grandeza de Citizen Kane va más allá de puros chismes, mucho más allá. Esa combinación  entre genio y arrogancia de Welles, entre creatividad y demencia, permitieron que Ciudadano Kane revolucionara las técnicas visuales de la cinematografía: Las distancias focales, los ángulos, esos innecesarios juegos de cámara que sólo podrían ser el resultado de un director primerizo, caprichoso y egocéntrico, pero visionario, revolucionario.

Por más que todo Hollywood le diera la espalda a la cinta, ningún director continuó haciendo películas de la misma manera después de la obra de Orson Welles. Y su actuación, ¡su actuación!  ¡Es sublime! Es muy claro que el sujeto vive el personaje en toda su tempestuosa intensidad, por la sencilla razón de que en parte se interpreta a si mismo.

Juego de camara Ciudadano Kane

Innecesarios, pero muy interesantes, juegos de cámara.

A Citizen Kane le doy 5 marmotas editoras de periódicos de cuestionable reputación de 5, porque aunque no sea la mejor película de todos los tiempos (por más que lo aseguren muchos críticos), sí fue la primera de lo que se podría considerar el cine contemporáneo, y es difícil pensar en alguna otra cinta de tal relevancia que después de tantos años continúe teniendo cosas interesantes que descubrir.

Cinco marmotas

 


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