“Robo un rayo encogedor, que como científico debería poder crear; le pido dinero prestado al banco, que como villano debería robar; para comprar un cohete, que debería poder fabricar en mi base subterránea… ¡y encojo y me robo la luna! El plan maestro” —Gru.

Porter de Mi Villano Favorito

Reseña de Despicable Me (Mi Villano Favorito) de Coffin y Renaud

Gru es un villano a la Bond (con acento soviético y todo) quien ha tenido una mala racha en su carrera villanezca, racha que podría cambiar si consigue su sueño de robar la luna. Lo que en un poeta suena romántico, en un villano sería percibido como el máximo crimen de la historia. Si esos no son dobles estándares, no se qué podrían ser.

Luna en Mi Villano Favorito

“Mi vida, yo por ti bajaría la luna, y… le cobraría un enorme rescate a todos los gobiernos del mudo por ella, ¡y me volvería el mayor villano de la historia!”

Sin embargo, para emprender su proeza, Gru necesita un préstamo del “Banco de la Maldad”, institución que el resto de las personas llamamos únicamente “Banco”. Lamentablemente para él, “El Banco” le está dando preferencia a villanos más jóvenes, como Vector, un maloso de la era Iphone quien acaba de robar la pirámide de Guiza.

Así es que Gru tendrá que robar un rayo encogedor, que por alguna razón no puede fabricar él mismo, para comenzar su maquiavélico plan y demostrarle a “El Banco” que es capaz de llevarlo a cabo. Eso si Vector no decide robar la luna primero.

Banco en Mi Villano Favorito

Institución que financía algunas de las organizaciones e individuos más malvados del mundo mientras aplasta a sus deudores con enormes cobros sin la mínima muestra de piedad… sí, es un banco promedio.

Durante sus preparativos, Gru adopta un trío de adorables niñas, Margo, Edith y Agnes, para que se infiltren en la base de Vector con la escusa de venderle galletas. Pero estas inocentes niñas podrían resultar el peor peligro para el plan de Gru, si éste decide que el ser padre es una meta aún más importante que convertirse en el peor villano del mundo.

Tengo que empezar por decir que a nivel de historia, Despicable Me es una de las peores películas que he visto. “Mi Villano Favorito” tiene agujeros tan grandes en la trama que es un milagro que ésta no se colapse bajo su propia incoherencia:

¿Por qué un par de científicos que pueden crear cohetes, sueros anti-gravedad, pistolas congelantes, ejércitos de robots y cantidad de artificios villanescos, tendrían problemas específicamente con fabricar un rayo encogedor? ¿Por qué un villano tendría que pedir préstamos al banco cuando puede simplemente robar el dinero? ¿Por qué las niñas continuarían vendiendo  galletas después de haber sido adoptadas, cuando esas galletas eran claramente vendidas por las niñas huérfanas para sustentar el orfanato?

Dr. Nefario en Mi Villano Favorito

“Este… doctor… considerando que aparentemente puede fabricar absolutamente todo lo que pido (y lo que no también), ¿por qué no fabrica un rayo encogedor y nos quitamos de problemas?”

Todo lo anterior no son meramente detalles: El robo del rayo encogedor, el préstamo del banco, las niñas que venden galletas. Todos son elementos base para la narrativa que no tienen ningún sentido si uno se toma un par de segundos en meditar acerca de ellos. Pero… pero… el fondo, el mensaje, la moraleja, son enternecedores. Además, los personajes son lo suficientemente entretenidos y carismáticos para que uno se distraiga y olvide tomarse ese par de segundos en meditar si la trama tiene sentido o no.

Los personajes están muy bien desarrollados y diferenciados. Inclusive las tres niñas, que en otras obras podrían resultar intercambiables, en esta película tienen personalidades únicas, tiernas y geniales a la vez.

Pero lo más importante, Despicable Me tiene corazón, mucho corazón.  Es una historia acerca de familia, y no de la típica familia de papá, mamá, hijos, perro y gato, sino de personas que necesitan afecto y un soporte, contra toda lógica, se unen, y consiguen formar una familia, peculiar pero funcional.

Y creo que eso es lo que vuelve a “Mi Villano Favorito” una película tan conmovedora, lo que permitió que se convirtiera en un clásico inmediato de la animación, así como el inicio de una franquicia multimillonaria. Bueno, eso y los minions, los niños aman esas caóticas criaturillas amarillas.

Minions en Mi Villano Favorito

“Patapapi po… ¡Banana!”

A Despicable Me le doy 3 marmotas chaparras, amarillas y con problemas de lenguaje de 5. Porque tiene una historia que deja mucho, mucho que desear, pero su fondo y el desarrollo de personaje es suficientemente bueno para volver la obra no solo aceptable, sino agradable y entretenida.

Tres marmotas

 


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