Ya tenemos demasiado héroe de acción indomable en esta franquicia. ¿Quién podría ser un rival lo suficientemente imponente como para meterlos en aprietos?… ¡Ya se! ¡Una rubia!” —F. Gary Gray, 2015.

Poster de Rápidos y Furiosos 8 reseña

Reseña de The Fate of the Furious (Rápidos y Furiosos 8) de F. Gary Gray

Nunca he confiado en estos nuevos autos eléctricos-electrónicos-ecológicos-tecnológicamente modernos. En primer lugar, porque ¿quién puede confiar en un auto que no hace ¡raur! cuando lo enciendes? Y en segundo lugar, porque siempre está la posibilidad de que algún hacker-terrorista internacional tome el control de tu vehículo para arrojarlo desde un edificio. Y por fin, “Rápidos y Furiosos 8” me acaba de dar la razón en lo que todo mundo me decía era paranoia sin fundamentos.

Autos en Rápidos y Furiosos 8 Reseña

Lo complicado no está en tomar el control de los autos y arrojarlos de un edificio, lo complicado está en subir los autos al edificio para poder arrojarlos.

Durante el último par de películas, nuestros personajes han estado jugando a los G.I. Joe en vez de conducir autos rápida y furiosamente en carreras ilegales como deberían, lo que ha colmado a la mamá de todos los terroristas, quien se ve en el dilema de qué hacer cuando tienes a un montón de estrellas de acción interrumpiendo tus asuntos. Su respuesta es echándoles encima al protagonista de toda la franquicia, Dominic Toretto (Vin Diesel), volviéndolo Darth Toretto (con trajes negros villanezcos y todo).

Darth Toretto en Rápidos y Furiosos 8 reseña

Cuando decía que ya se iba a necesitar a un super-villano de Marvel para enfrentar a este equipo, no esperaba que te lo tomaras tan literal, Dom.

Como nuestros héroes se han quedado sin el rápido y furioso mayor, Mr. Nobody (Kurt Russell) decide enlistar, o mejor dicho, sacar de prisión, a Deckard Shaw (Jason Statham), quien desde la película pasada todos sabíamos se iba a terminar uniendo al grupo. En primer lugar, porque es Jason Statham, y porque con la pérdida de Paul Walker se iba a necesitar de un actor bastante pesado para continuar con la franquicia.

Deckard en Rápidos y Furiosos 8

“¡Hasta la vista, perdedores!”

Ahora, aunque el gancho de la película es la traición de Dom, el verdadero villano, el malo de malos, es Cipher (Charlize Theron). ¡Y vaya villanaza que es!

Fast and Furious ya tiene mucho músculo, demasiado músculo: Vin Diesel, “La Roca”, Jason Statham. ¡Diablos! Hasta Tej (Ludacris) el geek del equipo, y Roman (Tyrese Gibson), el hazmerreír del grupo, están llenos de músculos. Así es que el malote de malotes debía ser de una naturaleza muy diferente: Mientras el resto de personajes se la pasan en constantes competencias de bravuconería, comparando el tamaño de sus… masculinidades, Cipher manipula fríamente los acontecimientos desde la comodidad de su base secreta. Además, las acciones de Cipher no sólo van contra las acciones de nuestros héroes, sino que su misma ideología choca de frente con los códigos morales, no sólo de los héroes, sino de la mayoría de los villanos pasados. Cipher no tiene limitaciones morales de ningún tipo, ella sólo quiere ver a la gente sufrir y al mundo arder.

Cipher en Rápidos y Furiosos 8

“Algunos quieren una familia, Cipher quiere ver a tu familia arder.”

Notaran que durante todo el artículo no he dicho nada negativo acerca de “Rápidos y Furiosos 8”, eso es porque realmente no se me ocurre nada negativo que decir.

The Fate of the Furious es una película de acción perfecta: Tiene la trifuerza de las películas de acción (coreografías marciales, persecuciones y balaceras), una historia bien fundamentada con personajes carismáticos quienes presentan un buen desarrollo, y a tres de los mejores actores de acción de su generación en papeles que les quedan a la medida (Jason Statham es básicamente el Transporter, y Darth Toretto me recuerda a Riddick). Incluso, la cinta maneja todo este concepto de familia mejor que lo que ninguna entrega de esta franquicia lo había hecho con anterioridad, y ya vamos en la ocho. Realmente lo único que podría pedir, es que la película fuera aún más larga.

Golpes en Rápidos y Furiosos 8 reseña

Las coreografías están tan bien logradas, que el público prácticamente siente los golpes.

Aunque parezca increíble, a “Rápidos y Furiosos 8” le doy 5 marmotas rápidas, furiosas, y con una buena narrativa, de 5, porque conoce a sus estrellas de acción y sabe perfectamente qué hacer con ellas para que el público mantenga una sonrisa en la boca durante todo el transcurso de la cinta.

Cinco marmotas


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