—… y entonces caen los autos del avión y es de ¡Boom!, y los encuentran los malos con sus ametralladoras y ¡Taratarataratara! y…
—… ¿y la historia, James?
—… ¿la histo… qué?… prosigo, uno de los malos se encuentra a Brian y es de ¡Pum! ¡Bam!…

Poster de Rápidos y Furiosos 7 reseña

Reseña de Furious 7 (Rápidos y Furiosos 7) de James Wan

En la década del 2000 habían dos franquicias acerca de conducción poco sensata y prudente, pero visualmente muy atractiva, de vehículos automotores. Por un lado estaba The Fast and the Furious, de la que he estado hablando durante una semana, y del otro estaba Transporter. Era un sueño tanto para los fans de autos conducidos insensata e imprudentemente, como para los de películas de acción, el ver un crossover entre estas franquicias, pero un sueño imposible, ya que las compañías productoras, así como las distribuidoras, eran diferentes, y difícilmente iban a prestar marcas tan lucrativas a la competencia. Sin embargo, ahora tenemos al mismísimo Transporter, el señor Jason Statham, en Furious 7. Y considerando que “Rápidos y Furiosos” ya se había afinado con la inclusión de “La Roca”, otra gran estrella de acción, lo único que le podía esperar al público era la más grande, exótica y emocionante cinta de autos de todos los tiempos, ¿verdad?… ¿verdad?

Jason Statham en Rápidos y Furiosos 7 reseña

“Regla número uno, no se cambia el acuerdo. Regla número dos, nada de nombres. Regla número… que diga… ¡Te voy a matar, Toretto!… o algo así…”

En la película pasada, Owen Shaw (Luke Evans), quedó bastante magullado, lo que no es de extrañar, porque le estaba buscando pleito a Vin Diesel y La Roca, un par de imponentes fortachones. Sin embargo, esta conclusión no le pareció tan razonable a Deckard Shaw (Jason Statham), el mayor de los hermanos Shaw, un sujeto cuya rutina diaria incluye el estampar fortachones contra el pavimento, y quiere venganza. Hasta aquí todo bien.

Paul y Tony en Rápidos y Furiosos 7

Lo siento, Paul, pero tú tampoco eres Jason Statham, y nadie te cree que le aguantes una pelea a la leyenda de artes marciales, Tony Jaa.

Deckard comienza la película matando a uno de los personajes más inútiles de la franquicia y haciendo estallar la casa de Dom. Resulta que Dom tampoco está conforme con estos eventos, y también quiere venganza. De esa forma la familia Shaw tendrá aún más razones para vengarse de los Toretto, escalando más y más este conflicto hasta culminar en “Rápidos y Furiosos: Romeo y Julieta”… pero creo que me estoy adelantando como cinco o seis películas.

Sin embargo, hasta aquí todo continúa muy bien.

Ronda y Michelle en Rápidos y Furiosos 7 reseña

No… creo que ni al Transporter le creería que pudiera derribar a Ronda Rousey, si acaso se lo creería a “La Roca”. Estás muy fuera de tu liga, Michelle.

Pero, cuando Dom y Deckard están en su primer enfrentamiento, son interrumpidos por Mr. Nobody (Kurt Russell), un agente del gobierno que quiere que Dom y su equipo (o familia), continúen con todo esto del anti-terrorismo que a ellos claramente les importa muy poco, y como recompensa, lo va a ayudar a encontrar a Deckard Shaw… quien se acaba de retirar hace un par de segundos por lo que obviamente sigue en la ciudad… y aquí es cuando cualquier esperanza de una trama coherente se derrumba en pedazos.

Toda la motivación de Dom y compañía es encontrar a Deckard, pero Deckard no se está escondiendo, de hecho, él mismo los busca con tanto empeño, que mientras ellos están en sus misiones para el gobierno, cuyo objetivo, recordemos, es encontrar a Deckard, Deckard constantemente los interrumpe como diciendo. “¡Ey, chicos! ¿se acuerdan que el punto es encontrarme a mi? Pues aquí estoy, pónganme atención… me siento solo…”

Jason y Vin en Rápidos y Furiosos 7

“¡Maldita sea, Toretto, aquí estoy! ¡Deja de distraerte en misiones sin sentido y déjate venir!”

Creo que lo peor del asunto es que Deckard Shaw, como concepto, es muy bueno: Un tercero que no es ni parte de los héroes, ni de los villanos, ni de la policía; un wild card, aún más inesperado y radical que el ya muy inesperado y radical equipo de Dom, listo para arruinarle los planes a cualquiera de las partes involucradas en un instante. Pero James Wan convierte a este agente de discordia en un niño desesperado porque los otros niños no lo invitan a jugar.

Y esa no es la única cosa que no tiene sentido: ¿A quién se le ocurre invitar al enemigo a que destruya tu propia casa en vez de atacarlo en la suya? Genios estrategas estos cholos elevados a G.I.Joe definitivamente no lo son.

Los Angeles en Rápidos y Furiosos 7

No, muchachos, aunque posen de forma épica frente al horizonte, el motivar a que los terroristas destruyan Los Angeles no es un buen plan.

Ahora, es bien sabido que el actor Paul Walker falleció trágicamente durante la producción de “Rápidos y Furiosos 7”, y desconozco hasta qué punto esta tragedia obligó cambios en el libreto. Sin embargo, el resultado fue una historia sin sentido.

A Furious 7 le doy 1 marmota que no encuentra su propia sombra de 5, porque no importa que lo más importante de una película de acción sea la acción, toda película comercial (no de cine de arte o experimental) debe tener, como requisito básico, una historia coherente, y Furious 7 no la tiene.

Una marmota


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