“¿Saben qué ayudaría a exponer mejor el punto de la película? Si en vez de personajes multidimensionales usamos puros estereotipos” —Marc Webb.

Poster de un don excepcional

Reseña de Gifted (Un don excepcional) de Marc Webb

Mary Adler (Mckenna Grace) va a tener su primer día de clases, lo que sería algo relativamente normal e inofensivo para cualquier niña pequeña promedio. Sin embargo, Mary no es una niña promedio, es una niña genio con instrucciones específicas por parte de su tío y guardián, Frank Adler (Chris Evans), un filósofo que trabaja como mecánico de botes y apenas le alcanza el dinero para vivir en un trailer park perteneciente a la amigable pero entrometida Roberta Taylor (Octavia Spencer), instrucciones específicas de no presumir su inteligencia superior en clase, o de lo contrario perderá su oportunidad de vivir como una niña normal. ¡¿Y qué es lo primero que la impertinente y arrogante pequeña de 7 años hace?!

Mary en Un don muy especial

Tenías un sólo trabajo, Mary, un sólo trabajo.

Este momento de impertinencia inicia una serie de acontecimientos que ocasionan que la abuela, Evelyn Adler (Lindsay Duncan), descubra el don de la niña, quiera tomar la custodia e intente volverla una máquina de matemáticas, justo como hizo con la madre de ésta. Tal éxito tuvo en su primer intento de criar a una computadora que resolviera los problemas del milenio, que su hija, y hermana de Frank, terminó suicidándose. Cosa que aparentemente a Evelyn no le preocupa demasiado, después de todo, no hay sacrificio demasiado grande que no se tome por la ciencia, ¿verdad?

Ciencia en un don muy especial

“Entonces tomamos la variable X, le quitamos su tiempo libre, relaciones personales, hobbies y felicidad, y nos da como resultado “ciencia”.

Gifted hace una pregunta bastante profunda: Si se tuviera que elegir entre la felicidad y la grandeza, ¿cuál sería la más importante? Definiendo la felicidad como convivir con amigos, familia y un gato tuerto, y la grandeza al obsesionarse con un único objetivo, abandonándolo todo para obtenerlo.

La pregunta en sí es muy interesante, un dilema que la mayoría nos tenemos que plantear en algún punto de nuestra vida, mientras, por ejemplo, decidimos si dedicarle más tiempo a nuestra familia o al trabajo. Sin embargo, la cinta, por practicidad, maneja ambos conceptos como si fueran opuestos y mutuamente excluyentes, como si fuera imposible el ser feliz persiguiendo un objetivo más grande que uno mismo, o como si el resignarse a una vida simple, y potencialmente mediocre, significara automáticamente la felicidad.

El resultado es una historia con personajes tan extremos, tan irreales, que resultan una caricatura de lo que intentan representar.

Evelyn en Un don excepcional

♪ Cruella Devil, Cruella Devil
es todo un espanto, Cruella Devil.
La carne de gallina te pondrá,
Cruella, Cruella… ♫

Los matemáticos (y científicos en general) son representados como personas que le dedican absolutamente todo el tiempo a leer libros y resolver problemas. Bueno, resulta que yo conozco matemáticos de verdad, y mas que “deboradores de libros”, los podría definir como fiesteros alcohólicos. De hecho, si uno se toma la molestia de investigar las vidas de los físicos, biólogos y matemáticos de finales de siglo XIX e inicios del XX, uno se encuentra con un mundo de dramas, infidelidades y excesos.

¿Sabían que Marie Curie tuvo un amorío con un alumno de su esposo, quien a su ves, estaba casado? Pues ahora lo saben. Los científicos por más pragmáticos y objetivos que puedan intentar ser, no dejan de ser humanos.

Más ciencia en Un don muy especial

“¿Está segura que quiere involucrar a su nieta en la vida de excesos y perversiones que involucra la ciencia?”

Pero esto es un drama, y aún más que la historia, las actuaciones dramáticas suelen ser lo más destacado. En este aspecto, la actuación de Mckenna Grace es remarcable, tanto así, que no me extrañaría la nominaran a algún Oscar, porque es bien sabido que Hollywood ama a los niños actores. En contraste, siento que a Chris Evans le faltó pasión: No se si se deba a limitaciones en rango del actor, o al libreto, pero al personaje de Frank se le ve en un perpetuo estado cascarrabias, una constante actitud pasivo-agresiva carente de emoción, aún cuando está perdiendo a la niña que crió como una hija.

Mary en un don excepcional

¿Ves, Capitán América? ¿Ese rostro de dolor y frustración cuando estás perdiendo a la persona más cercana en tu vida? ¡A eso se le llama actuación!

La moraleja de la historia me gusta, pero en gran parte, porque estoy de acuerdo con su mensaje de una forma subjetiva, porque realmente creo que lo más importante que uno tiene que perseguir es la felicidad propia y la de los demás; ciencia, tecnología, etc.. deberían ser instrumentos que faciliten la felicidad, no que la limiten. Por lo tanto, le doy 3 marmotas genios de las matemáticas que viven en trailer parks de 5.

Sin embargo, no me extrañaría que los espectadores que sean de la ideología contraria la encuentran sosa y chantajista.

Tres marmotas


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