“Todos flotan aquí abajo. Cuando estés abajo con nosotros, tú también vas a flotar” —Pennywise

Poster de It

Reseña de It (Eso) de Tommy Lee Wallace

El pequeño pueblo de Derry, Maine, tiene un problema, niños han estado desapareciendo y nadie conoce la razón… aunque quizá sí la conozcan, pero el aceptar la realidad es tan horroroso que los habitantes de esta villa prefieren evadirla. A su vez, ciertos niños que forman el club de los perdedores, aunque ellos prefieren referirse a si mismos como “Los 7 suertudos” (¿quién no?),  han estado experimentando terribles alucinaciones que les muestran su peores temores, más codiciados anhelos, o una mezcla de ambos, con la constante de que siempre aparece la figura de Pennywise el payaso danzarín (Tim Curry), un payaso demoniaco, que cabe destacar, nunca vemos danzando por más que su maestría en ese arte viene implícita en su nombre, y quien podría ser una monstruosidad más allá del entendimiento humano, pero con un muy buen sentido del humor. Eso hay que reconocérselo, quizá coma niños, lo que no es muy bien visto socialmente, pero de que tiene buen sentido del humor lo tiene.

Pennywise en Eso

¿Qué haces ahí parado, apuntando ominosamente? Baila, Pennywise, payaso danzarín, ¡baila!

Acechados por una amenaza que sólo ellos pueden ver, el club de los perdedores deberá utilizar todo lo que está a su alcance para detener al payaso danzarín y terminar con las calamidades de Derry.

A pesar de lo macabro de su tema, It es una miniserie (una miniserie de dos capítulos que comúnmente es transmitida como una película larga de tres horas, pero miniserie al fin) para niños. Los protagonistas son niños, quienes además de enfrentarse a una monstruosidad sin nombre, se tienen que enfrentar a los retos de su edad, entre ellos, a que los adultos no los comprendan y consideren cualquier cosa extraña que digan que les pasa como una simple fantasía. Toda la problemática que viven, pero sobre todo, las soluciones que encuentran, hacen sentido sólo si se ven desde una perspectiva infantil. En otras palabras, la obra está diseñada para que los niños se puedan sentir identificados con los retos a los que se enfrentan los niños en pantalla, y no es de extrañar que las generaciones que vieron esta miniserie durante su infancia la recuerden de forma tan nostálgica… o perturbadora y traumática, dependiendo de lo susceptible que se era ante las películas de horror.

Losers' club en Eso

“Probablemente nos enfrentamos a una criatura genocida brotada de los límites más allá de nuestro universo, así es que necesitaremos atacar con todo. Estoy hablando de canicas, resorteras, y hasta moco de gorila. ¡Tenemos que atacar con todo!”

Lo anterior vuelve la primera parte de la miniserie especialmente efectiva en mostrar tensión y horror, ya que todos en algún momento fuimos niños, y podemos entender, y hasta sentir, la frustración que sienten ellos aunque hayamos dejado de serlo. El problema viene con la segunda parte…

Durante la segunda parte, los niños sobrevivientes, ya adultos cuarentones, tienen que regresar a Derry a volver a enfrentarse a la criatura de sus pesadillas. El detalle está en que se enfrentan a ella como si siguieran siendo unos niños, no adultos adinerados que tienen la posibilidad de comprar pistolas, escopetas y hasta rifles de asalto; adultos quienes podrían fabricar explosivos caseros, bombas molotov, o invirtiendo un poco del mucho dinero del que disponen, contratar a un equipo de mercenarios entrenados que luchen la batalla por ellos. Pero no, estos adultos, que además, la miniserie nos quiere hacer creer que se volvieron grandes mujeres y hombres de éxito por su brillantez, planean enfrentarse a una monstruosidad a la que ni siquiera pueden mirar a los ojos y mantener su cordura, con bicicletas y resorteras… ajá…

Loser's club de adultos en Eso

“Muy bien, muchachos… que diga… señoras y señores, ya saben cómo funciona esto: canicas, resorteras, moco de gorila, necesitamos el arsenal completo, ya que la paz de Derry, y quizá del mundo entero, dependen de nosotros.”

Me imagino que desde la perspectiva inocente de un niño, la acciones de los adultos, que precisamente imitan la lógica del niño, podrían tener sentido. Sin embargo, desde una perspectiva adulta, las acciones de estos sujetos resultan absurdas, al nivel de que una miniserie, o película, que debería ser terrorífica, se vuelve ridícula, se vuelve risible.

Los diálogos también tienen algunos problemas, comenzando con la obsesión de Pennywise con amenazar a sus víctimas con que van a flotar. No se si se trate de una fobia muy específica de la que desconozco, pero si alguien me amenazara con hacerme flotar como globo, no me sentiría asustado; incómodo, quizá, porque es una amenaza bastante extraña, pero definitivamente no asustado. Y Richie, el supuesto cómico del grupo, es tan patético, sus intentos de humor son tan molestos, que después de su tercer chiste uno desearía que llegara Eso y se lo comiera, o lo hiciera flotar como es su obsesión. ¡Lo que sea conque lo saque de pantalla!

Richie en Eso

Richie haciendo hablar a un pescado… ¡¿Dónde están los payasos debora-hombres cuando se les necesita?!

La historia llega a su máximo en la primera parte, en la que nuestros personajes son niños, pero se va en picada durante la segunda, en la que nuestros personajes no dejan de ser niños por mucho que hubieran pasado los años, por lo que It se queda con 3 marmotas danzarinas a las que nunca vemos danzar de 5.

Tres marmotas


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