Ejecutivo de CoMix Wave: Disculpe, Shinkai sensei, este guión no hace sentido.
Makoto Shinkai: No te preocupes, es suficientemente emotivo para que nadie lo vaya a notar.

Poster de Tu nombre

Reseña de Kimi no Na wa (Tu nombre) de Makoto Shinkai

Taki Tachibana, un estudiante de preparatoria y mesero de Tokio, y Mitsuha Miyamizu, estudiante de preparatoria también y miko (sacerdotisa shintoista) en entrenamiento, están experimentando un fenómeno muy extraño: Algunas mañanas despiertan en el cuerpo del otro, durante el día viven la vida de su contraparte del sexo opuesto, y a la mañana siguiente, todo vuelve a la normalidad para ellos… aunque a veces el cambio también puede ocurrir a mitad del día, realmente depende de lo que decida el autor. Además, son incapaces de mantener sus memorias del fenómeno, y únicamente lo empiezan a descubrir por las reacciones de la gente a su alrededor que al siguiente día les reclaman su comportamiento anormal… a menos que el autor decida que ese día sí lo van a recordar, o que la gente al rededor lo va a olvidar, o una combinación de ambos. Sin embargo, poco a poco aprenden a comunicarse dejándose mensajes y de esa forma comienzan una peculiar relación… a menos que el autor decida que los mensajes se van a borrar… pero creo que ya se entendió tanto el concepto de la película como el hecho de que en ella no se respeta ningún tipo de regla, ni siquiera las que la misma película pareciera estipular.

Mitsuha en Tu nombre

“¡¿Pero qué diablos está pasando?! ¡No entiendo nada! … y no me refiero a los elementos de fantasía, sino a la narrativa forzada.”

Además de lo mencionado, ocurren diversos eventos, tanto naturales como mágicos, de los que no hablaré porque el descubrirlos es parte primordial de la cinta.

Para esta película, me veo obligado a tocar ciertos lineamientos básicos de narrativa:

En el universo existen leyes básicas de física (química, matemáticas y muchas otras) que si no se respetaran, pues sencillamente en vez de existir todo lo que conocemos, habría un caos de energía en constante conflicto. Para que existan los mismos átomos que nos forman, necesitan existir reglas que especifiquen que sus partículas tienen que girar alrededor de otras. Y aunque no conozcamos la explicación científica de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, sí tenemos la certeza de que hay cosas que invariablemente tienen que ocurrir: El sol saldrá en la mañana, si sueltas un objeto éste caerá al piso, etc…

Los mundos de fantasía y ciencia ficción, como característica fundamental de los géneros, rompen con nuestras leyes de la física. Sin embargo, eso no quiere decir que esos mundos carezcan de reglas, ¡no señor! Sencillamente tienen reglas diferentes que precisamente utilizan estos elementos de fantasía y/o ciencia ficción, y que al igual que el nuestro, tienen que respetar para que nos resulte creíble que esos mundos podrían llegar a existir.

Si el autor rompe constantemente sus propias reglas, se vuelve claro que estamos presenciando un mundo creado y moldeado bajo los caprichos de una persona (el autor); si los personajes no actúan como esperaríamos que respondiera un ser humano ante alguna situación, se pierde la ilusión de que se trata de un ser individual y queda claro que fue escrito; si en todo momento se deja ver la mano del autor, se pierde la inmersión en la historia.

Esto es precisamente lo que ocurre con Kimi no Na wa,  constantemente se rompen sus propias reglas, y a pesar de que los personajes en situaciones cotidianas actúan de forma muy realista, cuando llegan a eventos indispensables para la trama… sencillamente no tienen la consciencia de un ser racional. Lo que es una pena, porque el concepto, durante su planteamiento, pareciera presentar un giro de fantasía bastante creativo y sutil.

Pero eso no es lo peor, ¡Oh no! Kimi no Na wa tiene un par de enormes, realmente gigantescos, agujeros en la trama, que son a la vez absurdos y vitales para la historia, porque si se intentaran corregir, toda la película se caería en pedazos.

Agujeros negros

Dos agujeros negros manteniendo una órbita entre ellos mismos. Esta es la mejor descripción gráfica de Kimi no na wa

Lamentablemente no puedo hablar de estos agujeros en la trama a detalle, porque estaría revelando toda la historia. Pero entre hoy y mañana estaré subiendo un video hablando específicamente de este tema. 😉

— Pero a ver, Elías. Si dices que la película está tan mal hecha a un nivel tan fundamental, ¿cómo es que ha sido tan aplaudida?

Creo que hay una razón muy puntual por la que a Makoto Shinkai se le ha permitido salirse con la suya con una película tan mal planteada y narrada (por lo menos a nivel estructural), y se debe a que Kimi no Na wa es una historia de amor.

Anteriormente hablaba de que un autor tiene que seguir, por lo menos, sus propias reglas, ya que cualquier mundo, real o fantástico, debe funcionar bajo ciertas leyes fundamentales. Bueno, el amor es una excepción.

Si el amor se rige bajo reglas, la realidad es que nadie las entiende, y si hay una sola constante en el amor, es que está basado en incertidumbres. De hecho, ¿esas fuerzas caóticas en constante conflicto de las que hablaba anteriormente? Bien se podría definir así el amor.

"Chaos Energy" o Descripción gráfica del amor, por jdickens86

“Chaos Energy” o Descripción gráfica del amor, por jdickens86

Como el amor no sigue reglas que se lleguen a comprender, uno se puede sentir perfectamente identificado con un personaje que lucha desesperadamente por la persona que ama en medio de caos e incertidumbre, lo que vuelve a Kimi no Na wa, una película muy efectiva desde un punto de vista afectivo.

… pero eso no quita que el guión sea basura desde un punto de vista estructural.

Además, no es como si fuera obligatorio para el autor el romper sus propias reglas para crear una historia de amor efectiva, eso únicamente significa que fue perezoso, o sencillamente decidió enfocar sus esfuerzos en otros elementos en vez de asegurarse que todo tuviera sentido.

Mitsuha en Tu nombre

“Si me ven tan desesperada es porque tengo que actuar de una forma suficientemente emotiva para que no le pongan atención a los agujeros en la trama”.

Porque cabe destacar, que haciendo a un lado la historia, el resto de los elementos están sorprendentemente bien ejecutados: Todos los personajes, y en especial los protagonistas por supuesto, son realmente cautivadores, al nivel de que uno podría disfrutar verlos desenvolviéndose en la cotidianidad sin exigir una historia más compleja (que tomando en cuenta que el autor no la supo llevar, quizá hubiera sido lo mejor), por lo tanto, más fuerte es aún el sentimiento de verlos tan desesperadamente aferrándose el uno al otro.

Además, la animación es preciosa, y resulta impresionante lo bello que se muestra tanto la villa a la orilla del lago como el Tokio contemporáneo. Los personajes tienen movimientos tan fluidos y humanos que a veces es fácil olvidar que se está viendo a dibujos en movimiento y no a personas reales. Kimi no Na wa es una de las películas animadas más bellas que he visto.

Locaciones en Tu nombre

Tanto Tokio como la villa destacan por su hermosura, cada uno a su propia manera.

Sin embargo, ¿una película buena, ya no digamos brillante, simplemente buena, tendría que elegir entre una historia emotiva y una narrativa coherente? ¿Acaso no se esperaría que una obra aceptable tuviera ambos factores como requerimientos mínimos?

Quizá para algunos lo emotivo de la historia es suficiente, pero para mi no, yo soy “exigente”, yo pido que mi mundo tenga coherencia y mis personajes actúen como seres pensantes, por lo que a Kimi no Na Wa le doy 2 marmotas, de nombres Mitsuha y Taki, que están tan confundidas en un mundo sin sentido que ya ni saben en dónde están ni en qué día viven, de 5.

Dos marmotas


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