“Pues si no quieren aceptar mi historia de ciencia ficción pura, adapto “La fortaleza escondida” de Kurozawa y hago una historia de samurais espaciales” —George Lucas.

Poster de Star Wars

Reseña de Star Wars: Episode IV – A New Hope (La guerra de las galaxias: Episodio IV – Una nueva esperanza) de George Lucas

Como prácticamente nadie ha visto esta película, daré una pequeña sinopsis:

Un par de robots equipados con software de personalidad mal programado, pero portando información de vital importancia para el futuro de la galaxia, vagan por el desértico planeta Tatooine, son capturados por re-vendedores sin escrúpulos, y para su fortuna, comprados por Luke Skywalker (Mark Hamill), un ingenuo joven que quiere cambiar su vida de tranquilidad por la muerte, sangre y sufrimiento de la guerra.

Al encontrar un mensaje de auxilio de la princesa Leia (Carrie Fisher) grabado en uno de los robots, las circunstancias orillan a Luke hacia el viejo loco de Obi-Wan “Ben” Kenobi (Alec Guinness), quien empieza a adoctrinarlo (¿ya dije que es un ingenuo?) a un culto de samurais espaciales llamados Jedi, y lo convence a que viajen en la nave del criminal intergaláctico… que diga, hombre de negocios y transportista, Han Solo (Harrison Ford), quien tiene como almirante a un perro gigante, Chewbacca (Peter Mayhew), para que juntos salven la galaxia del imperio nazi espacial liderado por Darth Vader (David Prowse  con voz de James Earl Jones).

Obi Wan en Star Wars Episodio IV

“Luke, te noto preocupado e infeliz, déjame platicarte acerca de La Fuerza y recitarte unos versos del maestro Yoda.”

George Lucas basó gran parte de esta obra en “La fortaleza escondida” de Kurasawa, esto no es un misterio y el mismo George lo ha admitido abiertamente en incontables entrevistas. Aquí cambiamos a los incompetentes campesinos por incompetentes robots, decisión muy conveniente ya que de esta forma no insulta a ningún grupo social (por lo menos mientras las máquinas no se vuelvan conscientes, cuando esto suceda el señor Lucas tendrá mucho que responder), al experimentado general samurai por un Jedi retirado, dándole cabida en papel protagónico a un discípulo joven; y la princesa Yuki es aquí la princesa Leia, orgullosa y gritona como su antecesora japonesa.

C3PO y R2D2 en Star Wars Episodio 4

“R2, te imaginas si en vez de robots fuéramos un par de humanos inferiores… si como robot apenas te tolero…”

Tomar como base el trabajo de un vanguardista director como Kurosawa es una excelente idea, sin embargo, se tiene el problema de que las mismas debilidades que se encuentran en “La fortaleza escondida” también están presentes en Star Wars: así como lo fuera el personaje de Yuki-hime,  el personaje de Leia es el eslabón débil de “La guerra de las galaxias”, haciendo poco más que gritar y dar órdenes. Lo anterior es aún más notorio cuando Han, Obi Wan, Luke y hasta Chewy (sí, hasta el perro gigante) son útiles, heróicos y agradables. A pesar de esto, Carrie Fisher muestra un rango superior a Misa Uehara, y su princesa, aunque engreída y relativamente inútil, resulta más interesante para el espectador.

Princesa Leia en Star Wars Episodio 4

No, princesa, a pesar de lo que pueda creer, el gritar y refunfuñar no ayuda a la misión.

Pero “la fortaleza escondida” no fue la única inspiración de George Lucas. Para la aventura de Luke Skywalker, Lucas toma como pauta “El héroe de las mil caras” de Campbell, libro que analiza las historias heróicas desde la antigua Grecia hasta la literatura del siglo XX, por lo que el camino del héroe de Luke resulta de lo más estándar para la tradición occidental. Tan estándar, que aquí en Cinemarmota usualmente utilizamos Star Wars como el ejemplo de la narrativa heróica promedio. Además, son claras las influencias temáticas de otras series de ciencia ficción como Dunes y Flash Gordon.

Star Wars se ha vuelto un monstruo de la industria cinemática, ¿pero realmente es tan buena, o su fama sólo es el resultado del marketing?

Logo de Star Wars

Apenas llevamos unos segundos de película, y ya tenemos una imagen para una playera.

Mi opinión es que sí, sí es tan buena. Porque la mayoría de las películas que se llegan a volver clásicos consiguen que sus historias o sus personajes se eleven al nivel de elementos culturales, sin embargo, con Star Wars el impacto cultural no queda ahí: la banda sonora de John Williams es inmediatamente reconocible por gran parte de la población mundial, y considerada por la AFI (Amercian Film Institute) como la mejor en toda la historia del cine estadounidense; los excelentes diseños retro-futuristas de Ralph McQuarrie han garantizado que los uniformes, las naves y los robots de “La Guerra de las Galaxias” continúen decorando playeras, posters, y cubículos de oficinas aún años después de que se estrenara la película; hasta los efectos de sonido de Ben Burtt se han vuelto clásicos. ¿Quién puede olvidar el sonido de un lightsaber o un caza imperial, sonidos de objetos que no existen en la realidad pero se han vuelto parte del consciente colectivo?

La historia es impecable, los personajes entrañables, y toda la cinematografía está saturada de elementos que, a pulso, se han vuelto unos clásicos, por lo que Star Wars (posteriormente subtitulada como “Episode IV – A New Hope”) se lleva cinco marmotas acompañadas por la fuerza de 5.

Cinco marmotas

 


Déjanos un comentario a travéz de facebook