“¿En serio después de tanto tiempo quieren más Star Wars? Pues ahí les va…” —George Lucas

Poster de La guerra de las galaxias: Episodio I - La amenaza fantasma

Reseña de Star Wars: Episode I – The Phantom Menace (La guerra de las galaxias: Episodio I – La amenaza fantasma) de George Lucas

La República Galáctica ha aumentado los impuestos a la Federación de Comercio, por lo que la Federación, en represalia, elige un planeta al azar (aparentemente), imponiéndole un bloqueo comercial como una forma de hacer presión para que disminuyan los mencionados aranceles. Lo anterior se debe a que el canciller ha perdido poder político, y ahora en el Senado reina la burocracia. El canciller decide enviar a un par de representantes para que negocien con el virrey de la Federación el cese al bloqueo. Y si a estas alturas se están preguntando “¿por qué tanta política y comercio, dónde quedaron los samurai espaciales? Esos representantes son un par de caballeros Jedi, Qui-Gon Jinn (Liam Neeson) y Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor), quienes cabe destacar, son los primeros Jedi, hechos y derechos, que vemos en pantalla grande, y muy apropiadamente, son introducidos a la historia como unas verdaderas leyendas en vida.

Como esta es una película de acción, la negociaciones nunca se llevan a acabo, a los Jedi intentan asesinarlos, la Federación comienza una invasión a larga escala al inocente (aparentemente) planeta Naboo, y Qui-Gon decide rescatar a la reina Amidala (Natalie Portman) para que testifique lo sucedido ante el Senado, reina que cabe destacar, es la gobernante democrática del planeta… porque aparentemente aquí las democracias tienen reyes…

Croidekas en La guerra de las galaxias: Episodio I - La amenaza fantasma

“Se podrán decir muchas cosas en contra de la Federación de Comercio, pero de que tienen negociadores convincentes, los tienen. “

Trágicamente, durante el rescate, su nave es dañada y el grupo se ve obligado a aterrizar en Tatooine a repararla, donde se encuentran al pequeño y prometedor Anakin Skywalker (Jake Lloyd).

¿Podrá nuestro grupo de héroes resolver este problema diplomático y militar? ¿Y quién será la figura detrás de estos acontecimientos, habrán regresado los temidos Sith?

Esta película se ha vuelto infame como una aberración a la saga de Star Wars. Sin embargo, creo que introduce a la franquicia elementos bastante interesantes:

  • Una historia, aunque en extremo política, cautivadora en su complejidad, que además logra apegarse (en mayor medida) a la trilogía original.
  • Un complot verdaderamente brillante, en planeación y ejecución, por parte de Darth Sidious,  en el que lo vemos surgir, lenta pero inevitablemente, a una situación de poder.
  • Una estrategia tanto creativa como inesperada  por parte de la reina Amidala para mantener oculta su identidad y obtener mayor libertad de acción.
  • ¡Podracers!
  • Al que es, debatiblemente, el villano más imponente de toda la saga, Darth Maul (Ray Park con la voz de Peter Serafinowicz).
  • Al que es, y esto no está abierto a debate, el mejor duelo de lightsabers de toda la serie.

Sin embargo, no todo es positivo en el “Episodio I”, por algo ha mantenido su estatus de infame:

  • Al ser la historia tan compleja y tener que apegarse a secuelas filmadas con anterioridad, cae en algunos sin sentidos: ¿Por qué la Federación de Comercio es un organismo independiente a la República, cuando la mayoría (si no es que todos) los gobiernos revisan los tratados comerciales por ellos mismos o mediante un organismo que emana de ellos? ¿Cómo es que una reina puede ser electa democráticamente, cuando el principal atributo de la monarquía como forma de gobierno es su carácter de vitalicia y hereditaria? ¿Cómo es posible que en un planeta de contrabandistas no acepten la moneda de mayor circulación en toda la galaxia, cómo es que contrabandean con los planetas de la República, nunca han oído del “lavado de dinero”?
Watto en La guerra de las galaxias: Episodio I - La amenaza fantasma

“¡¿Me estás ofreciendo dinero?! ¡Aquí no aceptamos dinero! Nosotros somos contrabandistas, nosotros trabajamos con… en realidad no estoy seguro de cómo funciona eso del contrabando, pero de seguro el dinero no está involucrado…”

  • A pesar de que en su tiempo fue visualmente innovadora, con los años se nota el claro abuso de CGI.
  • Hay un choque en estética entre esta película y la trilogía original: los diseños arquitectónicos, las naves y vestuarios, parecieran posteriores a los episodios cuatro, cinco y seis, los cuales ocurren en el futuro.
  • Y además, y hasta diría, lo peor, es que George Lucas desarrolló una historia tan políticamente compleja, tan llena de tecnicismos legales y comerciales, que sintió la necesidad de darle un contrapeso cómico que le aportara balance a tanta seriedad, y lo hizo en la forma de Jar Jar Binks, un antipático mentecato, absurda y molestamente torpe, que más que dar balance, rompe con el tono de la narrativa.
Jar Jar Binks en La guerra de las galaxias: Episodio I - La amenaza fantasma

“Sí, denle un desarmador al individuo que tiene serias deficiencias motrices e intelectuales para que trabaje en la nave, no es como si de ella dependiera el futuro de nuestros protagonistas y la vida de un niño.”

Otro punto débil de The Phantom Menace son las actuaciones. George Lucas es famoso por su dominio técnico y la creatividad en sus historias, pero en lo que se refiere a dirigir a su actores… George Lucas es famoso por su dominio técnico y la creatividad en sus historias…

Lo anterior es muy notorio en “La amenaza fantasma”, en la que vemos a actores veteranos como Liam Neeson y Ewan McGregor ejecutando sus partes sin demasiada dificultad, pero cuando observamos a actores jóvenes como Natalie Portman y Jake Lloyd, actores que necesitan una mayor guía, éstos recitan sus diálogos como niños en una obra escolar quienes han sido preparados para el papel por su maestra de primaria.

Otro elemento que se le ha criticado mucho es la introducción de los midiclorianos, una especie de micro-organismos que funcionan como unidad de medida para calcular el nivel de “fuerza” de cada individuo. Aquí el concepto de “fuerza” vuelve a cambiar, deja de ser una sustancia mística para convertirse en algo perfectamente cuantificable y explicable por medios científicos, por lo que The Phantom Menace deja de ser una película de fantasía, metiéndose de lleno al terreno de la Ciencia Ficción.

Obi Wan en La guerra de las galaxias: Episodio I - La amenaza fantasma

“Maestro, si los midiclorianos son tan fácilmente identificables y medibles, ¿por qué en vez de tomar un nuevo discípulo no le inyecta algunos midiclorianos al que ya tiene? ¿a un discípulo que no se va a pasar al lado oscuro?”

Tengo que decir que este cambio me parece perfectamente razonable, es lógico que en una civilización tan avanzada se pudieran medir los intangibles, como es lógico también que una vez que el Emperador tomara el poder, decidiera, mediante propaganda, volver las creencias de sus enemigos un extraño culto practicado por charlatanes, por lo que la “fuerza” se volvería algo misterioso, alejado de la ciencia de la que una vez fuera parte.

“La amenaza fantasma” es una película que introduce elementos muy interesantes a la franquicia de Star Wars, sin embargo, es desbalanceada e intenta contrarrestar esa falta de balance  introduciendo elementos forzados e innecesarios. Pero si su mayor problema es el desbalance, el juicio inevitablemente se resumirá en una única pregunta: ¿qué tan molesto se vuelve Jar Jar Binks? Y mi respuesta es que no lo suficiente para arruinar toda la película, ya que no interviene en las escenas clave, por lo que la película se lleva 3 marmotas con alto conteo de midiclorianos de 5.

Tres marmotas


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