“¿Una película acerca de adultos jugando juegos infantiles? Suena como una idea interes… No, no podría funcio… pero si hiciér… ¡No!… ¡Bueno! ¡Ya qué!” —Jeff Tomsic

Poster de Te atrapé

Reseña de Tag (¡Te atrapé!) de Jeff Tomsic

Hogan “Hoagie” Malloy (Ed Helms), Bob Callahan (Jon Hamm), Randy “Chilli” Cilliano (Jake Johnson), Kevin Sable (Hannibal Buress) y Jerry Pierce (Jeremy Renner), son un grupo de amigos que se rehúsa a madurar. Pero en vez de ver Dragon Ball, jugar videojuegos y coleccionar figuritas, como la gente inmadura promedio, después de 30 años de haber salido de la primaria siguen jugando a “las traes” (o “atrapados” o “te atrapé”, los juegos infantiles tienen sus propios nombres locales). El detalle está en que Jerry  ha decidido retirarse del juego, y un detalle aún más importante, nunca ha sido atrapado, por lo que se estaría retirando invicto; lo que no es de extrañar, si consideramos que este tal Jerry es Hawkeye en los Avengers, y agente secreto tanto en la franquicia de Bourne como en la de Mission Impossible.

Jerry en Te atrapé

“¿Ya vieron la última película de Avengers? ¿Siguen pensando que me hubiera convenido aparecer ahí en vez de quedarme jugando con mis amiguitos?”

Esta extraña muestra de jovialidad (por no decir falta de seriedad e inmadurez) llama la atención de Rebecca Crosby (Annabelle Wallis), una periodista del prestigioso Wall Street Journal, quien decide seguir a estos chavorrucos  en la que podría ser su última temporada de juegos, en lugar de… pues sentarse a entrevistar a uno de ellos, lo que haría una reportera normal que le dedica la mayor parte de su tiempo a eventos internacionales de relevancia.

¿Y ya mencioné que esta historia está basada en la vida real, incluyendo el reportaje en el Wall Street Journal?

Basado en una historia real

¿Podrán los muchachos atrapar a Jerry? Y más importante, ¿un concepto tan simple (por no decir bobo), basado en una nota periodística, puede resultar en una buena película?

La historia sigue mayormente lo que se podría esperar del concepto: un montón de adultos persiguiéndose, utilizando tácticas mucho más elaboradas de las que podrían utilizar los niños, para atrapar a un sujeto que pertenece a una película de acción antes que a una cómica. Sin embargo, una película basada en un concepto simple, y que por lo tanto, debería ser simple, sorpresivamente presenta problemas bastante complejos.

Para empezar, aunque es cierto que existe una nota del Wall Street Journal (seguramente originada de una entrevista y no de un periodista persiguiendo a adultos que se sienten niños), la introducción de la periodista a la historia no ofrece nada, no lleva a nada y no concluye en nada. De hecho, la famosa nota periodística no hace aparición en la cinta, ni el hecho de que se esté escribiendo resulta en alguna diferencia. Pareciera que los guionistas consideraron más relevante el que existiera una nota en el Wall Street Journal acerca de adultos jugando juegos de niños, a los adultos jugando juegos de niños que inspiraron dicha nota.

Rebecca en Te atrapé

“¡En serio! Si yo no soy partícipe de esta historia, si no tengo relación con ninguno de los personajes, ¿qué hago aquí?”

Esta aparente desconfianza por la viabilidad del concepto que se está desarrollando resulta tan marcada, que Rebecca, la periodista, no es el único personaje inútil que es introducido para intentar darle mayor profundidad, o un giro diferente, a la historia. También tenemos a Cheryl Deakins (Rashida Jones), un interés romántico del pasado, tanto de Callahan como de Chilli, quien presenta un triángulo amoroso, que tampoco, lleva a absolutamente ninguna parte.

En lo que debería ser una comedia bastante inocente, la historia se vuelve cada vez más oscura, hasta el borde de resultar depresiva. De nuevo, muy probablemente como un intento de agregar mayor profundidad a una historia que podría ser considerada demasiado simple. Lo que me deja la pregunta, ¿si los productores no estaban convencidos del concepto, para qué desarrollarlo en un inicio?

Los muchachos en Te atrapé

“Quizá sería mejor que nos dejáramos de niñerías y empezáramos a emplear nuestro tiempo libre en alcoholizarnos en bares como adultos responsables promedio.”

Y creo que llevando el concepto aún más allá, hacia el absurdo y el ridículo, la película hubiera funcionado mucho mejor como la agradable comedia que prometían los tráilers. ¿Se podrían imaginar si en la cinta se descubriera que Trump nunca quiso ser presidente (lo que muchos sospechan), sino que necesitaba ese nivel de autoridad como jefe de estado para tener acceso a un viejo amigo prisionero en Rusia y “atraparlo”?

En fin, la película saca algunas risas, y el concepto definitivamente prometía para desarrollar una comedia hilarante. Sin embargo, pareciera que los involucrados en su producción en algún momento dudaron, y entre su introducción de temas más oscuros, personajes y líneas argumentales que no llevan a ningún lado, Tag se queda con 3 marmotas que se rehúsan a madurar de 5.

Tres marmotas

 

 


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