“Señores, la tecnología actual nos permite hacer cosas que nunca hubiéramos imaginado, si quisiéramos, podríamos desarrollar modelos animados que no resultarían diferenciables con seres humanos. Por lo tanto, propongo hagamos una película de bloques de plástico amarillos…” -Algún ejecutivo de Warner Bros, 2010.

Poster de Lego Movie

Reseña de The Lego Movie (La Gran Aventura de Lego) de Lord y Miller

De niño nunca tuve Legos. Quizá por eso no comparto esa fascinación que tiene el mundo por los bloques amarillos, y no termino de comprender por qué el universo digital de la animación, en el que se puede crear prácticamente cualquier cosa, se tendría que apegar a los límites de las fundidoras de plástico. Si a mi me preguntan, los Funko Pop resultan más carismáticos, y en juguetes nadie le gana a Hotwheels. Pero como no me preguntaron…. ¡Lego, The Movie!

Emmet Brickowski (“Brick” siendo la palabra en inglés para “ladrillo”, porque los Legos son ladrillos amarillos, ¿entendieron? Jajajajajaja… ¬¬) con voz de Chris Pratt, es la minifig promedio entre las minifigs promedio, de esas que vienen en los paquetes genéricos de construcción y son tan económicos y neutros que los compras cuando te invitan a la fiesta de cumpleaños de un niño que ni conoces, pero por alguna razón te ves comprometido a asistir, de esas. Esa minifig genérica se encuentra a si misma pegada al mítico “Kragle”, lo que impresiona a WyldStyle (Elizabeth Banks), una minifig que hace demasiado esfuerzo para no ser genérica. Y a pesar de que Emmet no está seguro de lo que está pasando, como es la primera vez que impresiona a alguien… de hecho, es la primera vez que su aburrida existencia es reconocida por otro ser, decide seguirle la corriente y empezar una aventura (también ayuda que WyldStyle es aparentemente guapa para los estándares de las minifigs… a mi no me pregunten, yo no soy un Lego). Ambos son auxiliados por Batman, una minifig de las que vienen en paquetes de los caros, que miras de pasada cuando vas a hacer el mandado, se te antoja comprar para exhibirlo orgulloso sobre el escritorio de la computadora, hasta que ves el precio y recuerdas que eres un adulto responsable que tiene que pagar la hipoteca, de esas minifigs; Vitruvius (Morgan Freeman) y otros personajes considerados “master builders“. Todos ellos tienen que viajar a través de distintas líneas de productos de Lego (que en este caso son “mundos”), para derrotar a Lord Business (Will Ferrell), quien intenta traer orden al universo  de una forma aparentemente villanesca .

Batman en la Película de Lego

“Hola, soy Batman. Recuerden que tanto yo como esta Batinave ya estamos a la venta en su juguetería favorita.”

La película hace mucho énfasis en la creatividad, la individualidad, la originalidad, de los “master builders“, quienes son seres que pueden reorganizar los bloques (que al ser el mundo de Lego forman todo lo existente) para crear cosas nuevas, mientras que el villano, un tipo obsesionado con el orden y la uniformidad, intenta detenerlos. Ahora, si a mi me preguntan, el “villano” es el verdadero héroe de la historia: ¿A ustedes les gustaría que un sujeto cualquiera llegara de repente a destruirles la casa para volverla un tobogán de agua? Sí, de inicio la idea resulta intrigante, alguien diría que suena divertido, hasta que llega la noche y uno ya no tiene dónde dormir. Pues eso es básicamente lo que hacen estos “master builders“, toman materiales de todos lados para crear objetos a su conveniencia, y no vuelven a dejar las cosas como estaban, lo que para mi, los vuelve una plaga, y si existieran en el mundo real, de terroristas no los bajaban.

Emmet en la película de Lego

“¡Cuánta destrucción ocasiono! Sería una pena que dejara todo tirado y continuara con mi aventura.”

Sin embargo, entiendo el mensaje de la historia, y para ser una película de muñequitos, creo que tiene mucho corazón.

El aspecto visual es… competente. Digo, son bloques de  plástico, no es por quitarle mérito al trabajo de los animadores, pero no es como si le hubieran batallado con las texturas, ¿verdad? La música sí es más destacada, sobre todo considerando que no se trata de un musical; a pesar de eso es difícil no salir del cine sin cantar: “♪ ¡Everything is awesome! ♫!

Un elemento que no puedo ignorar es que toda la película consiste de un enorme comercial, es una forma de mostrarle al público: “¡Miren cuantos sets y minifigs diferentes tenemos! Los pueden encontrar hoy mismo es su juguetería o tienda departamental de preferencia”. Ya que hay escenas en las que aparecen personajes reconocibles que no tienen absolutamente ningún peso en la historia, personajes cuya ausencia no cambiaría nada, sin embargo, son franquicias que tiene Lego y nos las quiere vender a cualquier costo.

Master Builder en Lego Movie

Sí, ese e Miguel Ángel de las Tortugas Ninja, y no, no tiene nada que hacer en la historia… pero también lo puedes comprar en tu juguetería favorita.

Pero creo que he estado pasando por alto lo más importante, la comedia. La película de Lego es muy, muy, cómica; tiene un humor familiar, comprensible por los niños, y creativo para los adultos, lo que a mi parecer es su mayor logro. Y al tratarse de una cinta animada de comedia, el hecho de que genere risas invalida prácticamente cualquier queja que se me pudiera ocurrir,  y el que además tenga corazón, que posea un buen mensaje (aunque no me convenza del todo como lo hace llegar), eso ya es un plus. Por lo tanto, a The Lego Movie le doy 4 marmotas de la destrucción (master builders) de 5.

04 marmotas


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